No se puede negar que el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid se está encontrando con numerosas dificultades. Primero enfrentarse a un oponente que parece invencible. (Alberto Ruiz-Gallardón, tan valorado por algunos sectores de la izquierda como denostado por algunos sectores de la derecha). Luego, ser un completo desconocido para el electorado, haber sido designado "a dedo" por el presidente del Gobierno (¡sabiendo cómo se las gastan en el Partido Socialista de Madrid!) y ser el blanco de una absurda campaña del PP sobre no sé qué informes emitidos desde la Oficina Económica de la Moncloa que él dirigía.

Con todo esto, no parece muy razonable la táctica que empleó en un debate en TVE: acusar sin pruebas a Gallardón de tener conexiones con la "operación Malaya", que parece no va a dejar títere con cabeza. Bien que con él se utilizó la misma táctica, pero ¿acaso es bueno caer en el mismo error? ¿Adoptar también la táctica del "todo vale" que tan hartos nos tiene a la mayoría de los ciudadanos? Más vale que Sebastián cambie si en el futuro quiere ser una alternativa creíble. Si no, me temo que tras el 27 de mayo le va a ocurrir lo que a Don Sebastián en Alcazarquivir...